Mi papá, don Miguel, llevaba cuatro meses en el asilo Los Almendros y las enfermeras ya me lo habían dicho con esa compasión que pesa más...
Yo tenía un año la noche en que un incendio arrasó nuestra casa rodante en las afueras de Corpus Christi. Mis padres murieron en el fuego....
Nunca voy a olvidar la cara de Raúl, el tipo del rescate, cuando me entregó a Centella. Me dijo que era un caballo de rienda, de...
Carmen siempre le tuvo miedo a la quietud de las nueve de la noche. No a la del silencio roto por la tele o la lavadora,...
Valentina apretó el bronceador en la palma de la mano y se quedó mirando el frasco vacío sin verlo realmente. A su lado, una adolescente escuchaba...
—Recoge tu mugrero y lárgate ya, antes de que Carolina regrese —la voz chillona de aquella mujer me clavó los pies al piso de la entrada....
La puerta de la clínica se abrió con un quejido metálico. Afuera lloviznaba esa lluvia fina de noviembre que cala hasta los huesos. Adentro, bajo los...
Clara no pudo hablar al principio. La linterna temblaba en su mano, iluminando el rostro de Gabriel, las ramas húmedas, la tierra desprendida y al niño...
Amelia no tomó la mano de Julián. La miró durante unos segundos, y por primera vez vio lo que esa mano había sido siempre. No apoyo....
A la mañana siguiente me desperté antes que Rosario. La casa estaba fría. Zaragoza amanecía gris detrás de los cristales, con ese viento seco que parecía...