La tarde que mi vida se partió en dos no tenía nada de especial. Había salido del taller más temprano, con un billete de doscientos dólares...
El día del entierro de doña Rosa me quedé junto a los cedros, con un sobre amarillo en el bolsillo. Nunca pensé que el día más...
Manejé de Nuevo Laredo a Houston una sola vez. Fue suficiente para jurar que nunca más. Desde entonces, para cualquier viaje largo, el Greyhound. Y ahora,...
A las tres de la tarde, en un piso cuarenta y dos de Brickell, Gabriel Vargas estampó su firma sobre los papeles del divorcio con el...
Nunca he sido el hijo perfecto, pero creí que con Valeria y yo trabajando, la hipoteca y los niños, Mamá entendería. No fue así. Para ella,...
Nunca creí que una niña de diez años, descalza y con las uñas llenas de tierra, pudiera cambiarlo todo. Pero cuando Lucía apoyó las manos sobre...
La primera vez que entré al departamento de Esteban sentí que estaba profanando un templo. Todo olía a cuero nuevo y a ese silencio raro de...
El salón de los jardines del hotel en Coral Gables relucía con guirnaldas doradas y flores rosadas. La quinceañera de Valeria estaba en su punto más...
Alejandro Montesino había organizado cenas de gala para senadores, inaugurado hospitales con su apellido en letras doradas y cerrado negocios desde el asiento trasero de un...
La lluvia llevaba horas golpeando las ventanas de la Misión de San José. Adentro, entre las velas encendidas y el aroma a flores frescas, todo estaba...